El más antiguo "centro de compras" de Ribadesella es su mercado semanal de los miércoles, creado junto con la villa en el siglo XIII. En él los pequeños productores de la comarca ofrecen al público las hortalizas del concejo, las frutas de temporada y las famosísimas "fabes" para la fabada, el plato más genuino de la región. Sus dos variedades de "Fabes de la Granja" o "Fabes del Cura" se distinguen del resto de las alubias por su gran tamaño, su textura mantecosa y su piel fina. Entre las frutas de temporada hay que hablar de las exquisitas manzanas y peras, los "piescos" -albaricoques silvestres-, las ciruelas, las cerezas y los recién introducidos kiwis, de gran calidad, así como las clásicas castañas, avellanas y nueces. También se pueden encontrar productos de gran interés como los quesos, los dulces de manzana, los "pantrucos" o la harina de maíz, indispensable para los tortos fritos y para la consistente "borona", hecha al horno y rellena de embutidos. Entre los productos de la artesanía local que llaman la atención del comprador hay que mencionar a la cerámica (hórreos, "guruxos" y figuras decorativas), los bordados, las labores de ganchillo y los artículos alimentarios artesanos como los dulces suspiros, los licores y aguardientes, los quesos ahumados o los preparados para la fabada. Pero la palma se la lleva la fabricación artesanal de piraguas, un arte que ha heredado lo mejor de las técnicas tradicionales de la carpintería de ribera. |